
La dilatación de los vasos de la conjuntiva produce el síntoma de ojos rojos. Esto puede ser consecuencia de infección, inflamación, alergia… y puede ir acompañado de picor, legañas, sensación de arenilla… En estas situaciones es recomendable ponerse en contacto con su oftalmólogo.
La catarata es la pérdida de trasparencia del cristalino. El cristalino es una lente transparente que tenemos detrás de la pupila y que nos sirve para enfocar nítidamente los objetos. Por una serie de circunstancias, enfermedades o debido al paso de los años, el cristalino puede ir perdiendo su transparencia y como consecuencia provocar una disminución de la agudeza visual.
Es una alteración ocular debida a la separación o despegamiento de la retina de las otras capas oculares, lo que le impide su función: reflejar las imágenes. Cualquier persona puede padecer un desprendimiento de retina aunque algunas tienen cierta predisposición, por ejemplo los miopes. El tratamiento es importante realizarlo rápidamente con láser o cirugía.
Siempre se debe hacer una primera valoración en el nacimiento, al año y a los 3 años, salvo que existan síntomas (tuerce alguno de los ojos), o que se evidencie una actitud visual anormal (se acerca a los objetos o a la televisión), en cuyo caso debe ser atendido sin demora.
El objetivo es retener la evolución hacia la ectasia – descompensación. Puede ser desde lentes de contacto gas permeable a intervención quirúrgica. Actualmente se están utilizando anillos intracorneales con muy buen resultado.