La hipermetropía es una alteración visual producida por un trastorno del enfoque y cuya consecuencia es la percepción de imágenes borrosas, sobre todo en la visión cercana.
Las técnicas más modernas y eficaces para corregir la hipermetropía están a su disposición en nuestros centros.
La técnica más adecuada para cada caso se decide a partir del estudio oftalmológico que realizan nuestros profesionales.
A continuación presentamos una explicación de las distintas posibilidades que existen para la corrección de la hipermetropía.
¿EN QUÉ CONSISTE LA HIPERMETROPÍA?
- Los rayos de luz penetran en el interior del ojo a través de la córnea. El cristalino es una lente que concentra estos rayos para que se forme una imagen en la retina. En el ojo emétrope (normal), la imagen se forma nítidamente.
- La hipermetropía es un defecto refractivo que causa que la imagen se forme por detrás de la retina. Normalmente se debe a que el ojo es más corto de lo normal. El resultado es una imagen borrosa.
- La corrección de la hipermetropía puede hacerse mediante una lente que provoque una desviación convergente de los rayos luminosos. De esta manera se consigue formar una imagen nítida en la retina.
- Las técnicas quirúrgicas mediante láser consisten en cambiar la curvatura de la córnea. El láser elimina una parte microscópica del tejido de la córnea para producir el efecto equivalente al de la lente necesaria para corregir el defecto refractivo del ojo.
- En los casos en los que no es conveniente corregir el defecto refractivo con láser se puede recurrir al implantar una lente en el interior del ojo, por delante del cristalino. Estas lentes se denominan fáquicas.
- Si el paciente tiene una edad próxima a la aparición de cataratas, se puede optar por sustituir el cristalino por una lente.